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Bondage y sado, ¿cómo perder el miedo?

En los últimos años, la liberación sexual no solo ha llegado a mujeres, también a hombres que quieren romper con todo lo establecido, y el sexo va a cambiar para siempre en el mejor de los sentidos.

Todos los tabúes que existían al respecto del sexo se van, poco a poco, disipando, porque es muy importante entender que la liberación sexual se resume en disfrutar del sexo sin ataduras, sin obligaciones, sin prejuicios y haciendo siempre de forma totalmente consciente lo que a uno le apetezca, disfrutando y haciendo disfrutar a su compañero. Existen muchísimas opciones y hoy queremos hablar del bondage y el sado, que cada vez están más bien vistos en la sociedad, pero hay gente que aún está reticente a este tipo de prácticas sexuales.

¿Qué es el bondage?

El bondage, que significa esclavitud en francés, es un tipo de práctica sexual que consiste en la inmovilización de la persona mientras la otra practica sexo o juega con ella tanto física como mentalmente. Puede sonar arriesgado, pero es uno de los métodos sexuales más controlados que existen.

¿Qué es el sado?

El sado, en cambio, también conocido como sadomasoquismo, es una práctica mediante la cual el placer sólo se obtiene al ser dominado o maltratado. Es decir, que es un poco más agresivo que el bondage pero tienen una base parecida, que es la parte de la dominació por parte de otra persona y el placer de encontrare sometido ante alguien.

4 trucos para perder el miedo al bondage

Te vamos a dar unos trucos rápidos para perderle miedo al bondage y al sado, porque son prácticas que llevan a cabo personas responsables y cuyo objetivo nunca es hacer sufrir sino disfrutar a la persona. Sigue estos consejos y ya verás como seguro que te adentras en este mundo de una forma muy morbosa, sensual y divertida.

  1. Busca a alguien de confianza

Esto es evidente: alguien de confianza con quién puedas empezar a probar estas cosas, que sepas que no va a hacer nada extraño ni se va a pasar de la raya. Al final, recordemos que se trata de un juego y nadie ha de salir herido, por eso, confía totalmente en la persona con la que vas a llevar a cabo este tipo de prácticas, ya sea sado o bondage, y ya seas tú el activo o el sometido.

  1. Elige una palabra de seguridad

Parece un tópico de las películas pero viene muy bien. La gente que practica sado y bondage se toma muy en serio el papel, y por eso en todo momento parecerá que es otra persona y que no la vas a cambiar de buenas a primeras. Por ese motivo, es muy importante que elijáis, antes de empezar, una palabra clave que tú puedas decir en cualquier momento, ya sea para parar por completo la práctica o para suavizarla. Puede ser una buena forma de tantear el terreno y ver si es algo que vaya contigo. La seguridad de tener una palabra a la que acudir como recurso seguro que te hace disfrutar mucho más de la situación.

  1. Decide antes de empezar qué estás dispuesto a hacer

Esto también es muy importante: deja claro hasta dónde estás dispuesto a llegar. Sobre todo si eres el sometido, deja claro todo lo que quieres hacer y lo que no. No te preocupes que la persona no te va a atacar en ese sentido, solo quiere buscar tu placer más absoluto, así que sé sincero, di lo que sientes, lo que quieres hacer y lo que no y es otro peso que te debes quitar de encima para poder disfrutar al máximo de esta experiencia inolvidable.

  1. Crea un ambiente cómodo y agradable

Si te va la oscuridad o las velas, o la iluminación tenue, no dudes en pedirlo. El ambiente ha de ser el más morboso para ti, ya que si lo que quieres es “sufrir” quizá quieres estar completamente desnudo, que la otra persona esté totalmente vestida o que te venden los ojos durante los primeros minutos. Decide tú mismo y prepara el terreno para pasártelo bomba y compártelo con todas las personas que tú quieras.

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