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¿Hay enfermedades de transmisión sexual en relaciones lésbicas?

Cada vez hay menos tabú en cuanto a las opciones no heterosexuales. Aún así, sigue habiendo una gran desinformación sobre la salud sexual de las mujeres que tienen sexo con mujeres. En ese sentido, una buena alternativa es contratar los servicios de una escort, ya que está especializada en proporcionar, tanto a hombres como mujeres, aunque es cierto que no todas mantienen relaciones lésbicas así que habría que comentarlo con antelación.

Es una evidencia que las chicas que tienen sexo con chicas utilizan muy pocos métodos de protección (o ninguno) contra Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). Los motivos son varios, como por ejemplo que hay una gran carencia de información debido a la poca educación sexual que se da en las escuelas, muy deficitaria en cuanto a las relaciones homosexuales y, todavía más, en las relaciones entre dos chicas.

Fomentar una educación sexual más completa

Tendríamos que plantear una educación sexual enfocada en la diversidad que incluyera información para todo tipo de colectivos” y que dentro de esta apertura se abordara el sexo entre mujeres y se normalizaría dentro de la diversidad sexual. También tendría que haber una asignatura troncal a lo largo de toda la etapa educativa y no solo alguna charla de vez en cuando. Esta carencia de información provoca que algunas chicas, si no lo buscan por ellas mismas, no sepan que existen métodos de protección contra ETS, cuáles son, adónde dirigirse en caso de que quisieran conseguirlos, o, incluso, que exista la posibilidad de que se puedan contagiar de algún tipo de enfermedad.

La poca utilización de estos métodos, ligado a la carencia de educación sexual centrada en este colectivo, se debe también a que no hay riesgo de embarazo. Otro motivo que explica la poca utilización de estos métodos es que no se pueden encontrar en todas las farmacias y, por lo tanto, el acceso es bastante más complicado que en el caso de un preservativo. Aún así, si no se dispone de un preservativo femenino, se puede recortar un preservativo masculino por la mitad y usarlo de barrera en el sexo oral igualmente. Muchas chicas también consideran que los preservativos femeninos son incómodos y poco efectivos en cuanto a la protección en el roce, puesto que se desplazan con facilidad y pierden su función de barrera. Además, desde las escuelas se explica que existen, pero encarados también a las relaciones heterosexuales.

¿Cómo se contagian las ETS?

Las vías de contagio de ETS entre mujeres son cinco: el contacto cutáneo, el contacto con mucosas (por ejemplo, vagina-boca), los fluidos vaginales, la sangre y el uso compartido de juguetes sexuales. Según la organización norteamericana Women’s Health, hay algunas ETS que son más comunes entre las mujeres lesbianas y bisexuales. Estas son la vaginosis, la clamidia, el herpes vaginal, Virus del Papiloma Humano (VPH), piojos púbicos y la tricomonosis. Por otro lado, otras ETS como el VIH no se acostumbran a transmitir en el sexo entre mujeres, sino que el contagio se produciría en el sexo con hombres o por otras vías, como puede ser el uso compartido de agujas.

Algunos de los síntomas más comunes si se ha producido contagio de ETS son el flujo vaginal anormal, el dolor abdominal o las úlceras genitales. Por otro lado, puede ser que la persona se haya infectado y no presente síntomas. Es por eso que hay que visitar el ginecólogo cada año y exigir la realización de ciertas pruebas aunque no se hayan mantenido relaciones heterosexuales. Por ejemplo, se recomienda hacer una citología cada tres años para detectar e intervenir a tiempo el cáncer de cérvix, producido por el VPH. Es importando el tratamiento de las ETS, puesto que el hecho de estar contagiado puede dar lugar a complicaciones graves de salud y multiplica las posibilidades de infectarse otros virus como el VIH.

Así pues, los expertos coinciden en que la protección es fundamental para disfrutar de sexo seguro. Para conseguirlo, es necesario que el uso de estos métodos se normalice en todas las prácticas sexuales y por eso hace falta que la educación sexual en las escuelas y en casa sea más inclusiva y abierta. Por otro lado, también hace falta que esta diversidad de prácticas sexuales se vea reflejada en el mundo médico y que la desinformación existente en algunos casos se erradique. Tendría que ser práctica habitual en las consultas ginecológicas hablar de sexo y desgraciadamente no se suele hacer.

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