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¿Necesitas terapia de pareja o una escort?

Parece que la terapia de pareja sea el lugar donde van los desesperados, los que no saben arreglarse solos, los perdedores, aquellos que ya han tirado la toalla. Pero no, en realidad, la terapia de pareja es un espacio de crecimiento personal conjunto, es aprender a conocer al otro y a uno mismo y cómo las interacciones entre los dos van conformando la relación. Claro que hay situaciones concretas en las que los problemas de pareja ya no tienen solución y es mejor buscar el alivio de una escort profesional que pueda aportar lo que la pareja no puede.

Cuando una relación empieza todo es bonito y relativamente fácil. El enamoramiento es una sensación muy fuerte que rodea a las dos personas implicadas en la pareja (o tendría que ser así, al menos) y que hace que nada ni nadie sea tan importante como lo es la otra persona. Se convierte prácticamente en el centro de la vida del otro, todo gira a su alrededor, muchas veces los amigos, la familia, incluso el trabajo, pasan a un segundo plano.

Pero esto sólo dura un tiempo, los expertos dicen que entre 2 y 6 meses, más o menos. Algunos, más optimistas, dicen que este estado de enamoramiento puede llegar a durar hasta un año. En todo caso llega un momento en que nuestro cuerpo y nuestro cerebro ya se han acostumbrado a la otra persona y las cosas empiezan a ponerse en su lugar y empieza a instalarse el amor, entendido como mutuo conocimiento, como descubrimiento real del otro, con sus virtudes y sus defectos. O bien, puede pasar que la pareja se dé cuenta que aquello era un “flash” y que más allá del enamoramiento, la pareja no funciona. Es entonces cuando empiezan las situaciones complicadas y la posible aparición de terceras personas, ya sean amantes o escorts profesionales.

A veces las cosas se vuelven complicadas de verdad, la pareja se siente en un punto que intuye muy débil y, por mucha buena voluntad que pongan por una parte o por la otra, o incluso por las dos, hay veces que la situación se hace insostenible. Hay algunas señales que hacen pensar que no se debería luchar por mantener la relación, sino separarse y buscar nuevos caminos. Por ejemplo, contratar una escort puede ser la prueba perfecta para decidir si la pareja tiene futuro o no. Los siguientes ejemplos son indicativos de que la terapia de pareja no sería tan efectiva como romper la relación:

  • Si cada vez que os peleáis os enviáis a la mierda, o cuando uno habla el otro ya se lo escucha “de morros”, sí, os habéis perdido el respeto. Pensáis que el respeto es uno de los pilares fundamentales de la pareja y una vez se pierde, es muy fácil entrar en una espiral de desprecio de la que cada vez es más difícil salir.

  • Si preferís estar en el trabajo que pasar tiempo con la pareja, malo. Si los fines de semana se os hacen largos, eternos y pensáis que la calma y la tranquilidad del trabajo son un oasis, tenemos un problema. El trabajo no puede ser el refugio, el trabajo es una herramienta para conseguir dinero y vivir la vida, si el trabajo es el sentido único de la vida, es momento de echar el freno y plantearse qué está pasando.

Por eso no siempre es mejor contratar una terapeuta que una escort, y no cabe duda de cuál de las dos es más divertida, ¿verdad?

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